Random input
comentarios 3

Now reading: GIRLBOSS

girlboss_leyendo

La primera vez que escuché sobre GIRLBOSS fue, por supuesto, en Instagram. De repente mi feed se llenó de mujeres que mostraban su copia del libro. Había algo «triunfal» en la manera en que hablaban de él, como si leerlo te hiciera parte de un club. Despierta mi curiosidad sobre este fenómeno, conseguí el libro para hacer mi propia evaluación. Aquí, un súper breve resumen —¡porque lo importante es que lo leas!— de lo que #girlboss me dejó.

Esta no es otra historia de éxito
Cuando muchos se refieran a Sophia Amoruso y su historia de éxito, dirán que es tan solo una historia más, de las tantas que dan su color peculiar al gran Reino de California. Una chica que transita el camino del antihéroe, from rags to riches, como ya lo hizo alguna vez el emperador Steve Jobs, que en paz descanse. Alguien de quien no podrían esperarse resultados relevantes, que por la sola fuerza de su convicción, logra ascender a la cima de la montaña del sueño americano. Y ahí está Sophia, una rebelde más, presentada como el último coletazo de la burbuja de internet… pero wait a minute: ella es una minitah. Si, con h final. De las que aman los zapatos, los chai latte, el color negro y también el rosa, y no se avergüenzan de asumir que la ropa ocupa un lugar importante en sus vidas. Y por supuesto: no se considera hueca por disfrutar su vida como mujer, y quiere que todas las mujeres puedan sentirse bellas y poderosas, y divertirse con eso. En oposición a sufrirlo: divertirse, alivianar, ser sin prejuicios ni moldes. Ese es el fundamento de Nasty Gal. Y es ahí donde Sophia rompe con todo lo que el discurso establecido sobre el éxito gusta decir sobre las mujeres que llegan bien arriba.

Sophia Amoruso

Fotografía por Jessica Haye y Clark Hsiao.

Empoderarnos
Su joie de vivre no es lo único que hace de su perfil uno bien peculiar. Nació en 1984: tiene 30 años, y comenzó su empresa, sola, a los 22. Si bien son 30 años muy interesantes, hay muchas experiencias trascendentes que no le han llegado todavía. Es por eso quizás que su libro es biográfico solo en cuanto su propia historia le sirve como plataforma para transmitir eso que entendió tan bien, lo que la hizo brillar: logró acomodar en una misma línea su deseo y su energía, encontró el campo donde el dar su 100% le resultaba natural y vigorizante, entendió cuál era su habilidad —crear estilo— y no dudo nunca del valor que eso tenía, comunicándolo como tal (y rompiéndose las uñas para que realmente sus estilos vendieran valor en forma monetizable). Ahora quiere que todas logremos lo mismo. Es algo natural de una nueva generación de mujeres que desechó el discurso —que nos han impuesto desde afuera, los medios y la publicidad a la cabeza— de que las mujeres solo podemos competir entre nosotras. Como dijo Sheryl Sandberg’s —la CEO de Facebook— en su bestseller Lean In: aparentemente «las mujeres no somos capaces de querer a otra mujer cuando llega a una posición de poder» (the top). Really, Sheryl? F-off a tu idea. Aguanten las mujeres que logran darle forma a sus sueños y generar empresas, movimientos, grupos, etc. que dan lugar a espacios de creación. Yo no voy a comprar la idea de un mundo de mujeres que solo saben competir entre ellas (y espero que ustedes tampoco). Me parece además una pésima idea. Pero creo que cuando no te interesa esa pelea, es porque entendés que tu éxito y tu felicidad están únicamente en tus manos. Entonces querés empoderar a tus hermanas para que el mundo sea un lugar más feliz. Porque si hay algo que nosotras tenemos claro, es que cuando una mujer vibra mal, es capaz de arruinarle un domingo de sol en primavera al mundo entero. Pero cuando brillamos, nuestra belleza tiene el poder de mil arcoiris y unos cientos de atardeceres dorados sobre el mar. ¿Hacemos magia? Algo de eso hay, Sophia lo menciona en un capítulo sobre atraer lo que uno piensa, con una anécdota muy divertida sobre la «ex» de su novio. Y es que otra cosa destaca en el libro: todos cometemos errores, ella ciertamente probó sus límites con unos cuantos. Pero cuando entendés que equivocarte es parte de encontrarte, podés mirar al tropiezo con otra cara. Una mirada más compasiva, sobre vos misma. Y por ahí empieza el camino del poder personal…

girlboss_interior

Así comienza el prefacio de #GIRLBOSS. No oculta sus intenciones.

It’s cool to be kind
Otra de las ideas que me conquistaron de su libro, es sobre lo que es cool (qué tiene onda). A ver, esta mujer hizo su imperio sobre ser cool, así que vale la pena saberlo:

«Mi definición de lo que es cool puede ser un poco rara. No se trata de ser popular, o despertarse con una porción de pizza girando en las bandejas de DJ como en una película adolescente de los 80s. Ser malo no te hace cool, ser rico no te hace cool, y tener la ropa adecuada, si bien puede ayudar, no te hará cool. Es cool ser amable. Es genial ser raro, ser honesto y estar seguro de tí mismo. Cool es la chica que, en una fiesta, entabla una conversación con vos cuando se da cuenta de que no conoces a muchas personas ahí.»

¿No les parece genial?

El libro está lleno de ideas como esta, que pueden parecer demasiado simples, pero atención: ningún consejo que Amoruso dicta está de más. Me han llegado CVs desastrosos. E-mails con peticiones que son incomprensibles. Y por supuesto, he muerto a carcajadas con algunos de los errores ortográficos y de redacción que han llegado a mis manos. Alguna súper girl puede decir que sus consejos son obvios y de la profundidad de una cuchara de té. Yo diría que lucky me si ya lo sabía, pero este libro se trata en un 75% de empoderar, entonces está bien que Sophia no se guarde nada. Ni hasta lo más obvio. Porque sus lectoras pueden tener 30, 23 o 14 años. Y todas se merecen un futuro de #girlboss.

¿Leíste el libro? ¡Contame qué pensás!

3 Kommentare

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *