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La copa que te hace bien

Hace unos días las chicas de Maggacup me invitaron a compartir mi experiencia personal con este controversial dispositivo amigo de las damas: la copa menstrual. Por alguna extraña razón, el asunto de cómo manejamos nuestras muy naturales pérdidas de sangre nos genera mucho pudor. A pesar de que todo el universo femenino atraviesa mensualmente el mismo incordio, nos cuesta horrores tener una conversación pública y abierta sobre el tema.

Entiendo si pensamos que no es el tema más sexy (extrañamente, porque está vinculado a nuestro aparato reproductor y por ende al sexo), pero no hay nada que nos tenga que dar vergüenza sobre esto. Obvio, nadie quiere andar manchando el sillón de cuero de sus suegros con sangre o andar caminando por microcentro con el equivalente a un señalador infrarrojo en el traste. Pero convengamos que estas situaciones son más anécdota que realidad. La realidad es que todos los meses tenés que manejar tu pérdida de sangre con productos para absorberla y desecharla, desde que comienza hasta que termina. Es tan rutinario como depilarte, o cortarte las uñas. ¿O no? Claro que si frenamos un segundo y nos ponemos a evaluar todo lo que sucede alrededor de este íntimo ritual, sí hay cosas para sacar a la luz, muy interesantes. Hasta extraordinarias.

Razones para utilizar una copa menstrual
Hay diversas razones para elegir la copa frente a las opciones descartables, pero una de las principales es precisamente que con una sola copa podés manejar tus menstruaciones durante 10 años. Creo que no es necesario más que el sentido común para sacar la cuenta del tremendo ahorro que eso significa. (Para las puntillosas, en 5 meses estarías recuperando la inversión.) Pero no solo te estás ahorrando dinero —dinero que podés usar para comprar otras cosas más interesantes, como por ejemplo hermosos zapatos—, sino que le estás ahorrando a tu cuerpo tener que lidiar con químicos que pueden no ser los más amigables para tu organismo. Sobre eso hablamos en unos minutos.

Por ahora quiero detenerme en esta cualidad de “reutilizable”: también es un beneficio para la ecología. Si elegís esta opción estás colaborando para mantener en pie la población de árboles. Si además elegís usar la copa de Maggacup, ellas se encargan de donar un metro cuadrado (1 m2) de selva a la Fundación Banco de Bosques. Más sobre Maggacup luego.

La copa es de silicona alemana, totalmente inócua e hipoalergénica.

La copa menstrual vs. los tampones
Si sos usuaria de tampones, el hábito de introducir algo en tu vagina para contener el sangrado ya era habitual. Lo que cambia es el formato. Quizás te parezca sorprendente pero no es más difícil porque la silicona se desliza muy bien. Hay técnicas y posiciones para facilitar la colocación, igual que con los tampones. La diferencia es que la copa está fabricada de una silicona atóxica 100% hipoalergénica. O sea que nunca pero nunca vas a tener una reacción negativa a la copa, mientras que tu cuerpo puede rechazar los tampones o tener un shock tóxico (no lo digo yo, lo dice el mismo pack de tampones).
La copa, a diferencia del tampón, puede quedarse dentro de cuerpo hasta 12 horas. O sea que la podés usar toda la noche. ¿La razón? Es que mientras que con el tampón la sangre todavía está en contacto con el aire y puede descomponerse, dentro de la copa se conserva como dentro de tu cuerpo y no proliferan las bacterias. Y al igual que el tampón, cuando está bien colocada no se siente. Otro plus: realmente podés hacer cualquier actividad física o meterte a la pileta con la copa puesta sin peligro de “interferencias”.
Otra razón importantísima es que no está nada bueno que una parte tan sensible y permeable de tu anatomía como es la piel de la vagina y alrededores, esté en contacto con el algodoncito blanco aclarado químicamente del tampón. Hay investigaciones en curso que están tratando de establecer si hay un riesgo real en el uso de químicos diversos en los tampones y toallas higiénicas. Tema para no perder de vista. Podés leer más en este artículo de la agencia Télam o en este otro del Huffington Post.

La copa menstrual vs. toallas higiénicas
Las toallas higiénicas no son en realidad muy higiénicas porque no impiden que el aire se ponga en contacto con la sangre. Y por lo tanto hay crecimiento de bacterias. Por esta razón tenés que cambiarlas periódicamente (cada 3-4 horas como mucho). Por eso puede haber olor. Mientras que con la copa no hay nada pero nada de olor, ni tampoco irritaciones.
Si tu problema es la colocación, ejem, amiga: es hora de amigarte con tu anatomía. Es tu cuerpo. Tuyo. Recorrelo como tu propio parque de diversiones y nunca le temas. Nada puede sucederte por introducir un material inocuo en tu bolsillito especial (ok, vagina). Lavate las manos y explorá. El beneficio es enorme, no solo vas a ahorrarte dinero y posibles infecciones, también vas a conocerte mucho más. ¡Y el conocimiento es poder!

La copa de Maggacup viene en dos talles. El 2 es para mujeres mayores de 35 y/o que hayan tenido un parto vaginal.

El miedo
Hay dos miedos principales frente a la copa. El primero es la pérdida de sangre. Se te va en el primer uso porque te das cuenta que no hay forma que la copa no alcance, y que de última eso lo controlás con la periodicidad de “cambio”. Puede haber una mínima pérdida si no está del todo bien colocada, pero un protector diario basta para absorberla. Es de hecho la opción ideal para las que tienen un sangrado abundante.
El segundo miedo es que la copa se quede adentro. No hay chance, no tiene adónde ir y el canal vaginal no es infinito. Si se va un poco para adentro, simplemente ¡hay que ir un poco más adentro a buscarla!
Otros miedos son “que se dé vuelta” (nuevamente, el canal vaginal es elástico pero no lo es tanto), o “que se caiga”. En este último punto le puedo dar la razón a las mujeres que como yo acaban de tener un parto vaginal y pueden estar un poco más laxas. No se recomienda el uso postparto inmediato —no es para contener loquios—. Pero luego del alta usala tranquila. Y no, no se te va a caer al suelo en el medio del supermercado o de la boda de tu BFF.

Hay algunas situaciones en las que no se recomienda el uso de la copa: si aún no tuviste relaciones sexuales, si tenés o tuviste recientemente una infección ginecológica, si no tenés agua potable y si no podés tener una copa para uso exclusivo tuyo (porque no se puede compartir).

Mi experiencia personal
La copa llegó a mi vida gracias a mi hermana menor, la exploradora familiar de soluciones eco. Rápidamente nos convenció a mi y a mis otras dos hermanas (somos 4) de adquirir una Maggacup, la copa menstrual desarrollada en Argentina por un grupo de mujeres emprendedoras. Lo divertido de probar “en grupo” es que en nuestro whatsapp íbamos compartiendo nuestros primeros pasos y miedos con “el dispositivo”. Y así entre todas fuimos aprendiendo que en realidad la clave está en aprender a colocarla correctamente —que no es ciencia de cohetes, es simplemente frenar si te quedó incómoda, sacarla y volverla a poner más adentro. Lo típico es, por supuesto, no empujarla lo suficiente por miedo a que vaya tan “al fondo” —como si tu vagina se tratara de una casa chorizo— que jamás la podamos recuperar. El segundo paso que todas dimos enseguida fue cortarle el cabito. Las copas vienen con una “colita”  que es el equivalente a las rueditas de la bici: una vez que entendiste todo realmente no es cómodo ni lógico dejarla. Tijeretazo y listo.

Hoy tengo otra experiencia nueva, que es el uso de la copa post parto. Y puedo dar fe que sigue siendo súper cómoda y, ahora incluso más conciente de mi cuerpo y sus posibilidades, la elijo sin dudar sobre cualquier otro método o producto.

Pequeña. Fácil de llevar. Solo necesitás una.

La copa Maggacup
Quiero contarles apenas un poquito sobre las mujeres que desarrollaron la única copa menstrual que se produce en Argentina. Las alma-mater son Luciana Paula Comes y Clarisa Perullini, emprendedoras y apasionadas por la educación. Luciana es comunicadora, actriz y profe de teatro. Clarisa psicóloga y profe de primaria especializada en educación especial. Juntas crearon Ciclica.org, una empresa de triple impacto: buscan crear valor social, ambiental y económico. De sus ganas surge Maggacup, pero también otros programas como Menstru-acción que buscan empoderar a las mujeres y reencontrarlas con su naturaleza. Y en el medio, que también los varones puedan ser partícipes de la vida femenina. Para que no tengamos que andar hablando en código delante de ellos nunca más.

Maggacup se produce en la provincia de Buenos Aires desde 2013. Y ya lograron que 21.500 mujeres se sumen a esta nueva buena costumbre de elegir un método respetuoso de sus cuerpos y de la naturaleza. Extraordinario, ¿no? Además desde 2014 donan el equivalente a mantener un metro cuadrado de selva misionera, con la compra de cada copa, a la Fundación Banco de Bosques. Ya lograron proteger del desmonte al Parque Provincial “Caa Porá”, y actualmente colaboran con la conservación del Parque “Curvas del Urugua-i”. Se preserva, además de especies vegetales, a los animales en su hábitat natural: mariposas y arañas, águilas, loros, papagayos y tucanes; mamíferos como los peludos acorazados, murciélagos, lobos de río, coatíes, roedores, zorros, nutrias y carpinchos, los monos, como el carayá rojo y el mono caí; lemures, tapires y osos hormigueros; especies felinas como el yaguareté, el puma y el ocelote. O sea que cuando elegís la copa para colaborar con el planeta, tu impacto es ENORME.

¿Ya usas la copa? Compartí tu experiencia. ¿Lo estás evaluando? Compartí tus dudas o qué es lo que te detiene. ¿No te animás? Contame por qué. Y si ya te decidiste y vas por el cambio, te dejo un link con toda la info sobre cómo y dónde se consigue la Maggacup.

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25 Comments

  1. Victoria says

    Hola Vik!! Hace unos meses me presentaron la copa. No dudé un segundo en probarla. Es una idea revolucionaria, la verdad q me parece genial, por todos los beneficios q contas en el post. Mi único tema es q a veces me resulta incómoda, la pongo perfecto, camino sin problemas pero a la hora siento q se empieza a resbalar y a molestarme. Como q se va cayendo, obvio q nunca causó peligro alguno, sólo q me doy cuenta porq me empieza a molestar y es incómodo, sobretodo si estoy en un lugar público, debido a q el acceso al baño no es tan simple y tan higiénico. De todas maneras no he renunciado y sigo intentando. Excelentes iniciativas

    • Vik Arrieta

      Pregunta: ¿probaste el talle 2? Si ya estás con el talle 2 y todavía se resbala, sugiero consultes a tu ginecóloga/o porque quizás te vendría bien chequear cómo está tu suelo pélvico y el tono de tus músculos vaginales. ¡Post parto es posible que necesiten ir al gym! Unos kegels en la rutina pueden ser la solución. Tomo nota de hacer un post sobre esto también. Si no es tu caso (no tuviste un bebé) también puede ser el caso, así que no dejes de consultar. Y bien por seguir intentando!! Es la mejor opción sin dudas. Beso!!

      • Victoria says

        Gracias por contestar y tu consejo. Uso talle dos, tuve dos partos vaginales y voy por mi tercero ( no estoy usando la copa hace unos meses) cuando retome el uso veo q me pasa y lo charlo con mi médico. Gracias otra vez

        • Vik Arrieta

          Charlando con las chicas de Maggacup porque yo también tuve un “episodio” en el que la copa se fue resbalando un poco más abajo que lo común, me sugirieron también que no me olvide de girarla dentro para que se expanda por completo. A veces si queda un poco pinzada también puede “caer” del lugar donde queda cómoda. Chequealo!

  2. Alina says

    Me acabas de cambiar la vida con el consejo de cortarle la colita! No puedo creer como no se me ocurrió antes! Doy fe de todo lo que contas, se me fueron todos los miedos y los preconceptos el primer día que la use.

  3. Jessica says

    Hola Vix! Te cuento que era super reticente al tema hasta que leí este post y confieso que me dió curiosidad. Creo que le voy a dar una oportunidad :) Gracias por compartir y hablar de los temas que nadie quiere hablar!

  4. Guadalupe says

    Uso la copa y me encanta! Los primeros meses la usé con protectores diarios porque no me sentía segura, pero después me dí cuenta de que no hacen falta. Es super cómoda y útil, ahora estoy de viaje por unos meses y ahorré bastante espacio en la mochila, ni hablar del poder hacer todo un viaje en colectivo sin tener que cambiarte en el baño de 1×1!!
    Gracias por hablar clara y directamente de un tema que se dice poco y se prejuzga mucho

  5. Sofia says

    No entiendo.. eso se llena y tenés que sacarlo, vaciarlo, y lavarlo? Cómo sabes cuándo se llena? Me parece un horror. Terrible!

    • Vik Arrieta

      Tranquila Sofi! Te aseguro que no hay nada de lo que pasa naturalmente en tu cuerpo que sea “un horror”. La sangre de tu menstruación es tu sangre, la misma que corre por tus venas, la que sale debajo de una “cascarita” cuando la arrancás antes de tiempo, cuando te cortás el dedo con el filo de una hoja, la que te roba un mosquito. No hay misterio ahí. Con la copa la vas a ver líquida, sin olores fuertes ni nada “extraño”.
      En cuanto a cómo se llena: la sangre va cayendo dentro de la copa pero no la llena. Quizás no llegás ni a llenar 1/4 de la copita, porque la cambiás cada 12 horas como máximo. Y si tenés dudas de cómo se viene llenando, fácil: la sacás antes y mirás! Al toque te vas a dar cuenta que no es que tenés que manipular una palangana de sangre en cada maniobra. La cantidad obvio depende de cada una, pero creeme que alcanza y sooooobra.
      En cuanto a “la maniobra”: sí, poner, esperar, sacar, vaciar, lavar en agua corriente, volver a poner. Así hasta que la saques sin ningún contenido. Facilísimo. Si te preocupa que tu mano entre en contacto con tu sangre, volvé a pensar que es la misma sangre que circula adentro tuyo… así que técnicamente te está tocando todo el tiempo por dentro jajaja!

      • jajaja, es genial tu respuesta!! Qué parte de tocar tu propio cuerpo es horrorosa? Más horrorosas son las toallitas que empiezan a largar olor a podrido, igual que los tampones. O sea… olor a sangre putrefacta = bacterias… bacterias en un apósito lleno de químicos. Puaj!

  6. Euge says

    La amo!
    Reconozco que la primera vez que leí al respecto (en 2010) pensé todo lo opuesto, pero por suerte un proceso interno me aceró a una idea más natural de mi cuerpo y ahora la uso hace bastante más de un año y no la cambio por nada.
    Voy a aprovechar la sinceridad de tu post para contar un beneficio más que le encontré: al atrapar la sangre mucho antes, no hay más esa sensación incómoda de “inundación” con cada estornudo, y, al menos en mis caso, y calculo que por el mismo motivo, no hay formación de coágulos! Eso refuerza la idea de lo higiénico y natural que es.
    Hace poco investigué un poco y en EEUU se usan desde 1930. Es una lástima que la industria de lo descartable se haya metido tanto en nuestra vida e higiene!
    Es ideal para practicar yoga, sin temor a mancharse, incluso en las posturas invertidas! Y usarla toda la noche de corrido es genial!
    Incluso, al saber “cuanto” menstruas, si calculas bien el tiempo, la lavas y cambias siempre en tu casa, sin problema.
    Algo que le sumé, para los últimos días, son protectores diarios de tela, que siguen con la idea de una higiene más natural (es como sólo tener la bombacha, pero cuidando un poco más tus prendas).
    Qué bueno que cada vez seamos más!
    Saludos!

  7. Hola! Llegué al blog siguiendo el link de Maggacup (aunque tengo otra copa, quizas no tan buena como dicha marca por lo que me dicen las “entendidas” pero que me resultó perfecta desde el primer uso). Me gusta mucho tu forma de reseñar tu experiencia, a veces no es sencillo difundir estas alternativas e informar a la gente (me han acusado hasta de trabajar de incógnito para una marca) y mucho menos con los troll de redes sociales atacando y exagerando historias de “asco” para espantar al resto. Sí, los hay.
    Al mismo tiempo al correr la voz van apareciendo ofertas, 2×1, engaños de Mercadolibre (muchos queriendo subirse al tren), férreos detractores y mujeres quejándose de que porqué sale tan caro si es “un pedazo de silicona”. Otras diciendo que debería repartirse gratis. Y se hace realmente muy difícil razonar, o explicar, o desmitificar y te desalienta. Me alegro que te hayas animado a hacerlo y encima de una forma honesta, sin miedo a lo que te puedan responder. Saludos.

  8. Hola! Buen Post!
    Consultas varias…
    La copa no deja que la zona respire, contras?
    Con qué se lava?
    Hay que esterilizarla o similar después del último día de sangrado del mes?
    Donde se guarda hasta el siguiente período?
    El primer día del siguiente período se lava de algún modo en especial?

    Como verás, me preocupa la higiene del tema…

    Y por último, valor aprox?

    Gracias!

    • Vik Arrieta

      Hola Liana! Muchas de estas respuestas las encontrás directamente en la página de Maggacup: http://www.maggacup.com.ar
      Y si alguna no queda clara, podés escribirle al equipo Maggacup a info@maggacup.com.ar que te responden con todo el amor!

      Para que te quedes tranquila: no, ninguna contra con que no respire. Se lava en agua corriente y se esteriliza en agua hirviendo antes de comenzar y al terminar el ciclo. Se guarda en una bolsita de tela divina que viene con la copa. El precio lo tenés en la tienda online de Maggacup!

  9. Tati says

    Holaa! Me encantó cómo contaste tu experiencia y la verdad yo hace un tiempo me compré una Maggacup y la habré usado por 1 o 2 períodos. No pude continuar usándola porque realmente me molestaba tenerla puesta (seguramente no la estaba colocando bien) y aunque lo intenté algunas veces más no logré aun la sensación de comodidad. Tengo ganas de retomar la experiencia y saber si estoy cometiendo algún error o si cometí la equivocación de comprar un talle 2 (aunque no fui madre y tengo 29 años, supuse que por mi altura y contextura ese iba a ser el talle indicado).
    Por otro lado leí que muchas viajeras recomiendan su uso pero quería saber cuál puede ser una alternativa para esterilizarla.
    Gracias!

    • Vik Arrieta

      Hola Tati! Puede ser. Pero ante la duda, te propongo que contactes al equipo Maggacup a info@maggacup.com.ar porque ellas te orientan en un santiamén. Incluso con la forma de esterilización durante un viaje, que de hecho ¡es una muy buena pregunta!!

  10. Natalia says

    Hola! Yo hasta ahora la usé sólo en un período, el del mes pasado. La realidad es que no fue tan complicada de poner como imaginaba… Pensé que iba a tardar días en encontrarle la vuelta y no! Al segundo intento la puse e hizo vacío, quedando firme y sin moverse. La idea es genial, son todas ventajas y en serio que aprendéis: por ejemplo, yo pensaba que el tercer día casi que no me bajaba nada y sin embargo con la copa me dí cuenta que ese ‘nada’ que se pierde en los tampones son 8 mililitros diarios, media copa!
    Exhorto a todas a utilizarla! Es lo más.

  11. rocio says

    yo la use ya durante dos periodos y ambas veces me paso q filtro y bastante.. claramente es porq estaba mal puesta porq otras veces no filtro nada. el tema es cómo me doy cuenta q la puse mal? recien lo noto si filtra o no y eso todavia me incomoda porq no se si tengo q usar protector o si puedo mterme en la pileta sin problemas IGUAL VOY A SEGUIR USANDOLA HASTA ENCONTRARLE LA VUELTA DEFINITIVA

    • Vik Arrieta

      Empujar y girar son los dos movimientos que se necesitan. ¡Con práctica lo vas a lograr! A nosotras (me refiero a mi y a mis hermanas) nos llevó más que 2 periodos lograrlo. Depende de cada una, pero básicamente hay que frenar y reacomodar. Con práctica también te das cuenta en el momento de colocarla si está bien o necesitás sacarla y volverla a colocar. No te rindas!! :)

  12. cintia says

    Hola! lo tengo pendiente hace tiempo lo de la copa y ahora que leí el post me dan muchas ganas de provarla !! mi hermana la usa y esta chocha!
    Besooos

  13. Natasha blanco says

    Hoola! Me encanto la explicación, me libero de muchas dudas, pero sigo sin entender si en algun momento de la vida util de la copa, llego a tener una infeccion, debo de tirarla y comprar una nueva? O con esterilizarla ya esta bien?
    Gracias y un abrazo!

  14. Del says

    Hola! Yo también amé la idea de la copa desde que la conozco, sobre todo desde que me mudé a Chile y no se bien porqué los tampones de acá no me funcionan (he mandado a pedir a familiares que viajen con tampones de Argentina!). Pero me compré la copa nacional de acá, Mia Luna, talle post 30 + hijo, y no me funciona. Me la pongo bien, la copa se abre, le corté al ras el cabito, todo divino, pero doy un paso, dos, tres, y ya siento a la copa abajo, molestándome justo ahí como cuando te ponés mal un tampón y lo sentís. Hice una investigación exhaustiva en Internet y en muchos lados hablan de cuán alto o bajo está el cervix, hice la prueba y el mio está bajo, pero en ningún lado te explican qué hacer! Mi próxima prueba es intentar con un talle menos, mientras la sigo usando en casa aunque me incomode un poco porque realmente me funciona. Pero la lata es que en todos lados se habla de lo buena que es y cuando no te funciona te sentís medio subnormal :/

  15. La compre despues de leer tu reseña porque no la conocia, y la verdad me parecio excelente asi que GRACIAS!

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